agonía desletrada

un espacio para aquellos que la productividad laboral nos ha arrancado las letras del tacto

lunes, diciembre 11, 2006

quisiera insipirar en esto


así estoy, queriendo ver en borroso
perder la mirada para ver cristales amorfos
estoy
y me molesta saberlo
me ando cayendo mal
el universo se convierte en preocupación
brumoso y sin deseos veo el que viene
como en el Libro, los cuatro jinetes retan mi incierto
no te tengo, te pierdo cada instante, no sé recuperar lo que nunca he tenido
estoy
aunque no lo quiera

miércoles, enero 04, 2006

2006

propósito 2006:
¡¡VOLVER A POSTEAR!!

miércoles, julio 20, 2005

Tan librada como el consuelo

Los nombres de mis abuelas han marcado el hito de la cultura actual, juntas son la acción y el resultado...
Librada, mi nana paterna, fue dentro de toda su ignorancia la mujer más inteligente que Nogales vio, tenía esa inocencia maliciosa de los años.
Sus frases sin muchos aspavientos, decían algo, ese algo que yo con todas mis palabras domingueras no sé expresar... fue así, simple, como la tía Chofi, con una muerte perpetua, la que la siguió por años desde el primer día de su alucinada enfermedad...
Cómo me hubiera gustado, Librada, conocerte más. No repetirte en imágenes que ya no sé si son mías o las que me heredó mi papá.
Te robo en cápsulas, en tus gracias, pero sobre todo en tus respuestas a preguntas sin sentidos, la sabiduría se te daba al natural, también como a la tía Chofi. Aunque no fuiste la virgen definitiva.
Hay dos libradas, la que recuerda mi apá, y la de mi mamá?
Prefiero a la nana que me platica mi amá.
¿Que supiera tu nana de los pleitos?, ¿Que supiera tu nana, que se van sin comer?, cómo se preocupa tu nana, Tu tía le contestaba muy feo... Mínimo les daba un licuado antes de irse.
Aunque indiscutiblemente la nana, "libreta", de mi papá es más jocosa?, diría el Efrén, contestona y siempre más que todos.

Consuelo, mi nana materna, es con su pobreza absoluta, la elegancia y la clase.
"No mijita, ni me he peinado", me dijo después de haber estado tres días en el Hospital, casi a punto de morir.
Así es Consuelo, la mujer que concibió a doce hijos de su casta, una casta dura y orgullosa, con ella, abnegada y eterna...
En tus 90 años de Úrsula Buendía, tu casa ha cambiado las formas de todo, como los cangrejos de Macondo... a los que tú hubieras recibido con un café, frijoles y tortillas de harina...
"Bertita, ya le diste de comer a tu novio", pregunta, "Tony ya desayunaste"...
cómo quisiera nana que me platicarás de Huepac, te tus padres, y de los primeros años de matrimonio, con don Che, por las cosas que pasaste, hasta el día en el que dejaste de salir de tu casa, hasta el día que se te amarró a la silla de ruedas...

martes, junio 21, 2005

las 2:77 am

Estuve escribiendo en mi libreta las 2:77 AM cientos de veces, como si a esa hora algo fuera a ocurrir. Como si en ese preciso instante pasara algo, es más como si esa hora existiera.
Son las 2:77 me decía una voz, ya es tiempo, despierta, despierta Marcela, que ya son las 2:77 de la mañana.
Abrí lentamente los hojos, para mirar el reloj despertador como todos los días, y no podía creer que esos chillantes números rojos, expresarán las 2:77 de la madrugada.
Por eso estoy aquí escribiendo sin parar dicha hora en mi librera... sólo queda esperar que ese instante se vuelva a repetir, y entonces sí no estaré adormilada, porque cuando den las 2:77 am, abriré mis brazos sigilosamente, para que un golpe sorpresivo pueda atrapar en mis manos la hora exacta, tal como a una luciérnaga.

lunes, junio 20, 2005

No fue adrede

-No fue a propósito, lo juro, yo no quería que fuera así, la pensé muchas veces y sabía que no tenía que hacerlo, pero fue un accidente, de esas cosas que uno no planea. ¿Cómo crees que fue adrede?
No te voy a mentir, en ciertas ocasiones estuve a punto de hacerlo por gusto, porque si te pones a pensarle, la idea es exquisitamente encantadora?
Ok, perdón, sí es muy triste. Pero es que, es hasta obvio que finalmente, después de todas las cosas qué pasaron, la historia terminará así, sin más, con el amargo desenlace. Lloramos demasiado Luis. Bueno, yo lloré más. Pero es que no era para menos.

-Y no lo niegues, tú también sufriste mucho, varias veces se te dibujo una sonrisa cuándo sabías de esa extraña enfermedad. Quisiste que ella acabara con todo, antes de que lo tuvieras que hacer con tus propias manos.
Pero te juro, que a pesar de esto, no fue mi intención, yo no quería que pasará, ya sé, te has de estar preguntando, porqué a ti y a mi no nos pasó nada.
¿Qué casualidad no?
Pues sí, aunque te cueste trabajo, no tengo idea de porqué los dos estamos bien, me imagino que por que estabas adentro del salón. Y porque yo corrí tan rápido que no me alcanzaron.

-¿Es que, porqué los soltaste?, ya sabías que todo iba acabar?
-Yo no los solté, Luis. Bueno, no adrede. Más bien fue algo así como una necesidad.
-Y ahora, qué sigue, qué vamos hacer, ni siquiera podemos sentirnos culpables. No hay con quien.
-Pues entonces lo gozaremos un poquito.
-No, yo no creo que ellos, a los que soltaste, se hayan desaparecido por completo, estoy seguro que andan por ahí, buscando carne.
-¿Tú crees que se comieron a todos, para llevarlos a su fascinante mundo?
-No sé, Bertita, no sé? sigo pensando en que sólo quedamos tu y yo?
-Por eso dame un abrazo, en vez de verme cómo la mala del cuento.
-Eres la mala del cuento.
-Pero si por fin podemos decir ?Al fin solo?, jajaja.
-Lo vez, estás rara.
-Dame un beso Luis.
-No Berta, tengo miedo.
-No temas, por algo pasan las cosas, ya era hora de acabar con un poquito de todo esto, era mucho sufrir.

sábado, junio 11, 2005

Esperé

Te esperé los mil años que me pediste... estuve sentada, tal cual Penelope, pero sin vestido de domingo, voltee como loca hacia todos lados, tanto que si los hijos idiotas de Mazzini-Ferran me hubieran visto reflejada en los cientos de días asoleados, me hubieran degollado como a Bertita...

Me fue díficil no recrear decenas de escenas sangrientas de mis cuentos favoritos de terror. Al tiempo que te imaginaba posado desnudo en mi cama sin sábanas...
recordé frases estúpidas, pero que sólo tu y yo les pudimos encontrar sentido, y me reía sonrojada frente al mundo.

Mientras los segundos se posaban en mis hombros, esperándote, ví pasar gente extrañamente familiar, te reconocí en cada cuerpo, en cada cabello, y hasta en cada aliento... me paraba y los saludaba con tanta naturalidad, que parecía que hubiera dormido con ellos, o cómo si acabara de compartir un cafecito de peatones...
Pero es que eras tú, tú el niño, la señora, el perrito y tú el viejito...

Soñé despierta bajo las lunas, jugué a dibujar el conejo con mi índice sobre el aire, la angustía se me hacía un planeta, y por supuesto la padecí sin ti... y sin mi.

domingo, mayo 29, 2005

lluvía

Cuando veo llover me gustaría escribir Macario, el de Rulfo, es que me lleno de tantas emociones, siento que el agua cayendo trae inherentemente una dosis de tristeza o de pesar...
Son sentimientos en pleito, por un lado es como la satisfacción de horas sin calor, pero luego vez como el agua se lleva todo, aquí en Nogales sobretodo.
Se inundan las calles... la gente histérica, y otra con cara de resignación mojándose...
Las muchachas de la maquila, con sus mejores ropas, ya salpicadas porque los conductores ni las pelan.

Son días de antojo, quisiera entonces rascarme una neurona o una papila gustativa y abrirla para ver realmente por lo que están pasando. supongo que nada.
Se erizan los bellos de los brazos cuando la primera gota cae en tu cuerpo. la sensación de hormigueo si te concentras puede durar minutos... se adormecen los párpados, se cansan los hombros, y de pronto boom, se fue todo.
Está lloviendo en todo Sonora, ahora sí que desde Nogales a Nacori chico.. donde está el Jesús.