agonía desletrada

un espacio para aquellos que la productividad laboral nos ha arrancado las letras del tacto

martes, junio 21, 2005

las 2:77 am

Estuve escribiendo en mi libreta las 2:77 AM cientos de veces, como si a esa hora algo fuera a ocurrir. Como si en ese preciso instante pasara algo, es más como si esa hora existiera.
Son las 2:77 me decía una voz, ya es tiempo, despierta, despierta Marcela, que ya son las 2:77 de la mañana.
Abrí lentamente los hojos, para mirar el reloj despertador como todos los días, y no podía creer que esos chillantes números rojos, expresarán las 2:77 de la madrugada.
Por eso estoy aquí escribiendo sin parar dicha hora en mi librera... sólo queda esperar que ese instante se vuelva a repetir, y entonces sí no estaré adormilada, porque cuando den las 2:77 am, abriré mis brazos sigilosamente, para que un golpe sorpresivo pueda atrapar en mis manos la hora exacta, tal como a una luciérnaga.

1 Comments:

At 3:00 AM, Blogger Daniel Quinn said...

dos setenta y siete, interesante.

 

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