Tan librada como el consuelo
Los nombres de mis abuelas han marcado el hito de la cultura actual, juntas son la acción y el resultado...
Librada, mi nana paterna, fue dentro de toda su ignorancia la mujer más inteligente que Nogales vio, tenía esa inocencia maliciosa de los años.
Sus frases sin muchos aspavientos, decían algo, ese algo que yo con todas mis palabras domingueras no sé expresar... fue así, simple, como la tía Chofi, con una muerte perpetua, la que la siguió por años desde el primer día de su alucinada enfermedad...
Cómo me hubiera gustado, Librada, conocerte más. No repetirte en imágenes que ya no sé si son mías o las que me heredó mi papá.
Te robo en cápsulas, en tus gracias, pero sobre todo en tus respuestas a preguntas sin sentidos, la sabiduría se te daba al natural, también como a la tía Chofi. Aunque no fuiste la virgen definitiva.
Hay dos libradas, la que recuerda mi apá, y la de mi mamá?
Prefiero a la nana que me platica mi amá.
¿Que supiera tu nana de los pleitos?, ¿Que supiera tu nana, que se van sin comer?, cómo se preocupa tu nana, Tu tía le contestaba muy feo... Mínimo les daba un licuado antes de irse.
Aunque indiscutiblemente la nana, "libreta", de mi papá es más jocosa?, diría el Efrén, contestona y siempre más que todos.
Consuelo, mi nana materna, es con su pobreza absoluta, la elegancia y la clase.
"No mijita, ni me he peinado", me dijo después de haber estado tres días en el Hospital, casi a punto de morir.
Así es Consuelo, la mujer que concibió a doce hijos de su casta, una casta dura y orgullosa, con ella, abnegada y eterna...
En tus 90 años de Úrsula Buendía, tu casa ha cambiado las formas de todo, como los cangrejos de Macondo... a los que tú hubieras recibido con un café, frijoles y tortillas de harina...
"Bertita, ya le diste de comer a tu novio", pregunta, "Tony ya desayunaste"...
cómo quisiera nana que me platicarás de Huepac, te tus padres, y de los primeros años de matrimonio, con don Che, por las cosas que pasaste, hasta el día en el que dejaste de salir de tu casa, hasta el día que se te amarró a la silla de ruedas...
